sábado, 29 de junio de 2013

Imaginé. Parte VII.

Después de cenar, ambos estábamos sentados en el suelo de su cuarto, enfrentados, él con sus piernas estiradas, y yo con las mías del mismo modo, pero sobre las de él.

- ¿En serio me perdonaste?
- (Sonreí) Te juro que sí, aunque capaz me cueste un poco volver a depositar toda mi confianza en vos, y probablemente sea una perseguida, ya te perdoné… (Dije y apoyé mis brazos en un banquito que había allí, apoyando mi mentón sobre mis brazos) Sabes como soy, súper miedosa e insegura, ayudame a que pueda volver a confiar ciegamente en vos, por favor.
- (Quitó mis piernas de encima de las de él, y se arrodilló, acercándose a mí) Mmm… (Se ubicó en la misma posición que yo en el banquito) Te juro que no va a ser todo cómo antes, si no que va a ser mejor. (Sonreí y él besó mi frente)
- Gracias…
- Sh, el gracias te lo tengo que decir yo a vos, por haberme perdonado.
- Te amo mi amor…
- No sabes cómo extrañaba escuchar que me decís mi amor… (Sonreí) Yo también te amo mi amor… (Sonreímos y corrimos el banquito, para poder besarnos)
- No te das una idea de la cantidad de veces que imaginé este momento… (Suspiré) ¿Conoces la canción desconfío de la vida, de Pappo?
- Mmm… No.
- Espera entonces… (Busqué mi celular y le di un auricular a él, el otro me lo puse yo, y le di play a la canción)
‘No sé por qué imagine que estábamos unidos, y me sentí mejor, pero aquí estoy tan solo en la vida que mejor me voy
Y un viejo blues me hizo recordar momentos de mi vida, mi primer amor, pero aquí estoy, tan solo en la vida que mejor me voy. 
No sé por qué imagine que estábamos unidos, me sentí mejor, pero aquí estoy tan solo en la vida que mejor me voy 
Un viejo blues me hizo recordar momentos de mi vida, mi primer amor, pero aquí estoy tan solo en la vida, que mejor me voy, tan solo en la vida, que mejor me voy tan solo en la vida, 
que mejor me voy...’


- La escuchaba todos los días, pensando en vos, imaginando aquello que dice la canción, que estábamos unidos.
- (Tomó mi mano, haciendo que nuestros dedos se entrelacen) Deja de imaginarlo, hoy lo estamos… Y siempre lo vamos a estar. (Sonreí) Y mira, ahora soy yo el que tengo una canción… (Buscó su celular, desconectó los auriculares del mío y los conecto al suyo)

Le he pedido tanto a Dios, que al final oyó mi voz, por la noche a más tardar, yendo juntos a la par...
Cartas de amor en el hall, se secan con el sol, lejos de la gran ciudad ella es mi felicidad, nada como ir juntos a la par.
Nada como ir juntos a la par, y caminos desandar, el honor no lo perdí, ese héroe que hay en mí, nada como ir juntos a la par.
Se su nombre, se su edad, y sus gustos en la intimidad, cuando un corazón se entrega y el mañana nunca llega, qué más puedo hacer.
Nada como ir juntos a la par, y caminos desandar, el honor no lo perdí, ese héroe que hay en mí, nada como ir juntos a la par.’
Y antes de que termine la canción mis labios estaban unidos a los suyos, y yo sentada sobre sus piernas… Nos abrazábamos.

- Juntos a la par.
- Para siempre. (Dije susurrando en su oído)
- Te amo mi amor… (Dijo abrazándome más fuerte y besó detrás de mí oreja)
- Te amo Pepe… (Lo besé) Y te juro que me encanta estar así con vos, pero mañana tengo prueba con el enano y no estudié nada. Tampoco entiendo nada… ¿Vos podrás ayudarme?
- Posiblemente, porque si no me lo acuerdo de la escuela seguro lo vi en la facu. Yo te ayudo, dale.
- Sos lo más. (Lo besé y busqué mi mochila, saqué el cuaderno y carpeta de contabilidad y los abrí en donde estaba el tema que mañana me evaluaban) ¿Lo sabes?
- Sí, y no es tan complicado… Mira… (Agarró un lápiz y comenzó a explicarme) ¿Entendiste?
- Mmm… Creo. Dejame probar. (Comencé a hacer un ejercicio, y me salió) Digamos que sos un genio, te juro que no cazaba una. (Reímos y lo besé)
- Practica un par más que mientras yo voy a preparar unos tés, tengo del que te gusta… (Sonreí) Y traigo unos chocolates.
- Sos lo más, te lo repito. (Me besó y se fue, yo me quedé practicando un par de ejercicios más y al final no eran tan complicados)

El té y los chocolates ya se habían terminado, y estábamos metidos en su cama, abrazados, haciendo cucharita. (Expresión que siempre me dio gracia)

- Descansa Pau…
- Con vos así es imposible que no lo haga. (Besó mi mejilla) Vos también Pepe.

Al día siguiente me desperté con él besándome el cuello, sonreí, pero no abrí mis ojos, no quería que parara.

- Dale, ya sé que ya estás despierta… Es tarde.
- No importa, seguí… No sabes lo que extrañaba despertarme así.
- Vamos a tener muchas mañanas más… Dale. (Besó mis labios y yo abrí mis ojos) Te traje el desayuno…
- (Sonreí) Gracias. (Volvimos a besarnos y me senté) Te acordas perfectamente de todo.
- Imposible olvidármelo. (Sonreí y lo besé)

Después de desayunar juntos, me cambié y salí de su casa… Él me esperaba en su auto.

- Qué tengas un buen día amor.
- Vos también Pau, y suerte con el enano.
- Viste que con él nunca se sabe… (Reímos) Pero gracias por la explicación de anoche, en serio.
- Cuando quieras te hago de profe particular. (Sonreí y lo besé) Te amo.
- Te amo bonito. (Volvimos a besarnos y baje del auto)

Ese mediodía…

- Señorita. ¿A dónde va? (Preguntó tomándome de la mano, yo ni cuenta me había dado que él estaba allí)
- Nene, me asustaste. (Dije dándome vuelta, con una mano en el pecho)
- Hola mi amor. ¿Cómo estás? Te extrañé.
- (Reí y le di un beso) Me dijiste que no podías venir.
- Pero vine igual… (Sonreí) Digamos que hoy pude zafar temprano.
- O sea que… ¿Sos todo mío hoy?
- Todo, todo.
- ¡Sí! (Dije y él rio, luego me besó… Nos tomamos de la mano y comenzamos a caminar en dirección a su casa)
- ¿Cómo te fue con el enano?
- Bien. Tuve al mejor profe. (Reímos)

Estar volviendo así, de la mano con él, a su casa me hacía sentir que nunca había pasado el tiempo…

Eran varias cuadras, pero el caminarlas con él las hacía parecer mucho menos.

- Amor… ¿Vamos afuera un ratito?
- Mmm… Dale.

Salimos al jardín de su casa y nos acostamos en el pasto, el día estaba muy lindo, y siempre nos había dado mucha paz hacerlo.

Él buscó mi mano, para que entrelacemos nuestros dedos…

- Siento que el tiempo nunca pasó.
- Me pasa lo mismo. (Dije girando mi cuerpo para poder besar su mejilla) Gracias… Es hermoso volver a estar así.
- Gracias a vos por haberme perdonado mi amor. (Dijo abrazándome por la cintura, haciendo que quede sobre él)
- Era una estúpida si no lo hacía. (Lo besé) Te amo con todo mi alma…
- Te amo con mi vida hermosa…

Volvimos a besarnos, y eso continuamos haciendo mientras girábamos en el pasto.


3 comentarios:

  1. Te dije alguna vez que amo como escribís y la forma en que me atrapan tus novelas y cortos? jajajaja Sos una genia Cami, ya ni sé como decírtelo, gracias por compartir tu inspiración con nosotras, me encanta leerte!!
    Espero algún corto próximamente, o la nueva nove (estoy muy ansiosa ya!!!)
    Besossss!

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  2. Es mucho pedir que pongas la opción "Seguir" en el costado? Gracias!

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