¿Qué
chica no sueña con su fiesta de quince? ¿Qué chica no sueña por ser princesa
una noche?
¿Con ponerse un vestido hecho a su medida? ¿Con sacarse fotos y ser la
protagonista por una sola noche?
Mi noche había llegado, ya estaba casi lista para entrar al salón. Me miré al
espejo y algunas lágrimas inundaron mis ojos, pero las sequé rápidamente, no
quería arruinar mi maquillaje.
Sé cuánto se habían esforzado mis padres para poder tener esta noche, y era
increíblemente feliz.
Escuché que tocaron la puerta.
Paula- Pasa.
Miguel- ¿Estás lista? (Dijo con una sonrisa y asentí con mi cabeza, acercándome
a él) No puedo creer que estés tan hermosa mi amor.
Paula- Y yo no puedo creer que mi sueño se esté haciendo realidad, gracias pa.
Miguel- No tenes que agradecérmelo, de solo ver tu sonrisa ya es suficiente.
(Volví a sonreír y nos tomamos del brazo. Sinceramente, estaba temblando, subí
las escaleras que llevaban al salón de su brazo y no podía dejar de temblar,
aunque en el camino reía porque la escalera era muy angosta y papá pisaba mi
vestido)
En el último tramo de la escalera caí en la realidad, estaba entrando a mi
fiesta de quince. Mi sueño se estaba haciendo realidad. Subi mi mirada y al ver
allí a todas las personas que amaba y que formaban parte de mi vida provocó que
una emoción enorme me invada y que mis
ojos se llenaran de lágrimas en tan solo un instante.
Abracé a papá y nuevamente le agradecí, a mamá, a mi hermana y a mis mejores
amigas, que eran como mis hermanas. Abuelos, tíos y por fin a quien estaba
esperando abrazar desde que entré.
Pedro- Sos una princesa. (Dijo abrazándome fuertemente y besando mi mejilla)
Paula- Gracias mi amor. (Dije con la voz quebrada)
Pedro- No llores hermosa…
Paula- Te amo muchísimo Pedro, gracias por estar acá, a pesar de todo…
Pedro- No me lo tenes que agradecer, nunca me hubiese perdonado no estar con
vos en una noche tan especial. Te amo. (Nos separamos y nos sonreímos y él seco
suavemente mis lágrimas) No te arruines el maquillaje. (Dijo riendo) Estás
hermosa, de verdad.
Paula- Gracias. (Sonreí y lo besé, sin importar mi alrededor) Te amo.
Pedro- Te amo. (Volvimos a besarnos y me acerque a abrazar a mis primas que
estaban a mi lado)
La noche comenzó a suceder, y yo no podía ser más feliz. Estaba siendo todo
como siempre lo había deseado, como siempre lo había soñado. Estaban conmigo
todas las personas que eran parte de mi vida, toda la gente que amaba. Estaban
acá, por mí, y la estaban pasando bien.
Por un momento me alejé, solo un poco de la pista de baile para observar la
escena, escena que sin duda quedaría en mi memoria para siempre.
Pedro- (Me sorprendió abrazándome por la espalda y depositó un beso en mi
hombro) ¿Por qué estás acá?
Paula- Solo observaba, estoy muy feliz, no puedo creerlo. (Posé mis manos sobre
las suyas)
Pedro- Me encanta verte así Pau… ¿Te enojas si te saco diez minutitos de tu
fiesta? Necesito darte algo, pero en privado.
Paula- ¿Cómo me va a molestar? Me encanta… (Dije sonriendo)
Pedro- (Besó mi mejilla) Yo ahora bajo, baja cuando quieras… Te espero en la
habitación.
Paula- Dale, en un ratito bajo para cambiarme el vestido. (Me di vuelta para
besarlo y él se fue. Justo comenzó a sonar una canción de Daddy Yankee que
amaba y me acerqué para bailarla con mis amigas, cuando finalizó, bajé)
Paula- Permiso…
Pedro- Pasa bonita.
Paula- (Entré y cerré la puerta) Perdón que tarde…
Pedro- No pasa nada. (Se acercó a mí y me abrazó por la cintura) Estás hermosa,
de verdad. No puedo dejar de mirarte.
Paula- No me digas así que me pones colorada. (Dije sonriendo y lo bese) Igual
vos no te quedas atrás, ese traje te queda hermoso también.
Pedro- (Me tomó de la mano y quedamos frente al espejo) De repente me imaginé
el día que estemos así de lindos los dos pero porque nos vamos a casar… Y ya sé
que hoy somos dos pendejos algo inmaduros y quizás no tengamos demasiada idea
de lo que es la vida. (Reímos) Pero… (Me tomó de la cintura, haciendo que
quedemos enfrentados y yo lo tomé por su cuello, jugando con el pelo de su nuca)
Yo estoy demasiado seguro de que te amo Paula, y de que no sos la noviecita de
la adolescencia. Estoy seguro de que sos el amor de mi vida, la mujer de mi vida,
y estoy seguro de que este amor no va a morir. Nunca. Y por eso… (Me besó)
Tengo algo para vos… (Quitó una cajita de su bolsillo y la abrió, era una
cadenita con un dije en forma de corazón y yo sonreí) ¿Te la puedo poner en
símbolo de amor eterno? (Yo asentí con mi cabeza y con mis ojos llenos de
lágrimas. Él se posó detrás de mí y me la pusó, un poco torpe, se nota que es
hombre. Reí internamente y me abrazo por la cintura, depositando besos en mi
espalda, en mi nuca, en mi cuello. Yo cerré mis ojos, suspirando y posando mis
manos sobre las suyas)
Paula- Te amo tanto mi amor. Y yo también estoy segura de que te amo y para
siempre.
Pedro- Para siempre. (Me di vuelta y nos unimos en un beso que fue… Mágico.
Distinto a todos los demás) Te amo.
Paula- Te amo. (Volvimos a besarnos y nos abrazamos)
Pedro- No quiero seguir robándote tiempo de tu fiesta amor.
Paula- (Reí) Sos un amor. (Besé su mejilla) ¿Me dejas que me cambio el vestido
y después entrego las velas? Te anticipo que si lloras te mato.
Pedro- ¿Me vas a dar una vela?
Paula- Obvio mi amor… ¿No lo habías pensado?
Pedro- Pensé que te iba a dar vergüenza, no sé.
Paula- Mucha, pero no puedo no dártela. (Lo bese) ¿Me esperas afuera y subimos
juntos?
Pedro- Dale. (Me beso y salió)
Me cambié y cuando me vi al espejo mis ojos volvieron a llenarse de lágrimas.
La felicidad me recorría todo el cuerpo, y más con lo que acababa de pasar con
Pedro.
Salí y lo tomé de la mano.
Pedro- Sos una princesa amor, de verdad.
Paula- Gracias. (Bese su mejilla) Gracias por estar conmigo, esta noche y
siempre. (Tomé su mano más fuerte)
Pedro- Toda la vida. (Tocó mi dije y sonreí)
Paula- Te amo muchísimo.
Pedro- Te amo más. (Nos besamos y él secó las lágrimas que recorrían mis
mejillas) No llores bonita, que si te arruinas el maquillaje no quiero que sea
mi culpa. (Reímos)
Paula- ¿Vamos?
Pedro- Vamos. (Subimos tomados de la mano y ya estaba todo preparado para la ceremonia de las velas… Comencé con la de
papá, luego la de mamá, a mi hermana, a Lu, Caro, Anto y Maru, mis mejores
amigas, a mi prima, a mi madrina, mi padrino, mis abuelos, a mi tía, a Marian y
Tomi, mis mejores amigas, y la última era la de Pepe)
Paula- (Suspiré antes de empezar) Bueno… y la última es para alguien especial,
muy especial. (Lo busqué a Pepe y nos sonreímos) Y me da mucha vergüenza,
asique por favor, ayúdenme. (Reí) Pedro, mi amor, gordito. (Reí con mis
mejillas rojas como un tomate) Se me complica muchísimo poner en palabras todo
lo que siento por vos, porque es algo que nunca imaginé sentir, y menos a esta
corta edad… (Y mis ojos se llenaron de lágrimas y tomé aire antes de quebrarme)
Te amo Pedro, con mi corazón, con mi vida, con el alma… y estoy muy segura de
que esto va a ser para siempre, de que vos sos el hombre de mi vida. (Y las
lágrimas comenzaron a rodar por mis mejillas, y noté que por las de Pepe
también) Gracias por siempre estar para mí, por hacerme bien siempre que lo
necesito, por escucharme, por bancarme. Gracias por enamorarme cada día un poco
más, gracias por cada beso, por cada abrazo, por cada sonrisa. Gracias por
amarme. Gracias por hacerme tan feliz… (Y ya no podía hablar más, vi que él se
levantó y yo corrí a abrazarlo) Te amo Pedro. (Dije llorando y me abrazo aún
más fuerte)
Pedro- Te amo mi amor. (Nos separamos solo un poco y nos besamos. Podía
escuchar de fondo aplausos, pero lo único que me importaba en aquel momento era
él, y eso mágico que nos unía…)
No hay comentarios:
Publicar un comentario