miércoles, 19 de junio de 2013

El amor es la única salida. Parte I.

'¿Qué pasó anoche? No sé. Mi alma hizo las valijas y se fue, mi alma hizo las valijas y se fue. La lluvia acida y el frio cínico. Las hojas muertas, y mi delirio. Y cuando vos no estás, se siente fuerte. Me pongo loco, y cuando duerme Buenos Aires desespero por volver a verte. 
Ando metido en un domingo delirante, amanecido, loco en este desastre, y escucho voces, que me dicen "ándate", y a donde vaya, siempre voy a llevarme. 
Esta aturdida la consciencia que perdí, estoy perdiendo en esta guerra contra mí. Atormentado sin paciencia ni fe, mi alma hizo las valijas y se fue’

Él y yo, Pedro y Paula, 23 y 21 años. Novios hacía tres. Sábado a la noche y saldríamos con nuestros amigos a bailar, Zaira, Hernán, él y yo.

Previa en la casa de Hernán, donde solo habíamos tomado un poco de cerveza y cenado choripanes que ellos se habían encargado de hacer a la parrilla.

Fuimos en su auto, en el auto de Pedro, rumbo al boliche en dónde pasaríamos aquella noche, era la famosa fiesta de la primavera, hacía mucho tiempo que no salíamos los cuatro juntos y era algo que verdaderamente extrañaba. Llegamos, y luego de estacionar fuimos a ubicarnos a aquella eterna cola de gente.

Paula- Amor. ¿Estás bien? (Pregunté apartándolo un poco de los chicos)
Pedro- Sí Pau…
Paula- No te creo. ¿Qué pasa?
Pedro- Me da un poco de miedo estar acá de nuevo. Es eso.
Paula- (Tomé su mano) Sí estás conmigo prometo que no va a pasar nada, no lo permitiría.
Pedro- (Me abrazó por la cintura y yo lo abracé por su cuello, fuerte) Gracias mi amor.
Paula- Sh… (Acarcié su espalda) Te amo.
Pedro- (Se separó un poco de mí) Y yo a vos amor. (Sonreímos y nos besamos)

Pasadas las cuatro de la mañana Pedro se fue al baño, pero nunca volvió…

Paula- Chicos… ¿Lo vieron a Pepe? (Pregunté gritando)
Zaira- Se fue al baño.
Paula- Sí, pero hace mil… (Suspiré) Lo voy a buscar… (Dije y deje a la parejita chapando muy cómodamente en un living de aquel boliche… Me dirigí a la zona de baños y vi lo último que quería ver, lo que más me dolía) Pedro. (Grité y me acerqué a él, pero él se paró empujándome) Nene. ¿Qué haces?
Pedro- ¿Qué hago? ¿Qué hago? Lo que nunca debería haber dejado de hacer, y que deje de hacer por vos.
Paula- Te estás equivocando y demasiado. (Dije al borde del llanto)
Pedro- Vos te equivocas, te crees que me salvaste y es todo lo contrario.
Paula- ¿Te estás escuchando Pedro? No puedo creer que estés así de nuevo. Me desilusionaste. (Dije ya llorando, con el alma partida en pedazos)
Pedro- Qué lástima. (Dijo irónico y volvió a empujarme) Dejame solo.
Paula- Te prometí que no iba a hacerlo.
Pedro- ¡Me importa tres carajos lo que me prometiste Paula! (Gritó)
Paula- (Abrí su puño) Explicame que mierda haces de nuevo con esto Pedro. ¿No te diste cuenta que no tiene sentido?
Pedro- Sí que tiene sentido, necesito hacerlo otra vez.
Paula- No Pedro, no. (Dije sacándole lo que tenía en su mano, pero él respondió violentamente, pegándome un cachetazo, el cual lo único que hizo fue aumentar mi llanto) ¿Qué carajo estás haciendo nene? ¿Cuánto inhalaste ya? (Pregunté con dolor)
Pedro- Nada.
Paula- ¿O sea que estás siendo consiente de todo lo que estás haciendo y de lo que me estás diciendo? (Grité con demasiada bronca, pero con dolor también) No me busques nunca más Pedro. Nunca. (Grité con impotencia y le revolee esa reverenda mierda para salir llorando y corriendo del boliche)

‘Gorda, lo encontraste?’

'Sí, pero ya fue, se fue todo al carajo’

‘Qué pasó Pau?’

‘Nada Zai, deja… Disfruta de la noche con tú novio’

‘Paula. Dónde estás?’

‘Afuera. Pero en serio, quedate con Nan, yo me vuelvo a mi casa’

Zaira- Pau…
Paula- Zai. ¿Qué haces acá? (Pregunté secando mis lágrimas)
Zaira- ¿Cómo qué hago acá? Mira cómo estás Pau. (Dijo abrazándome por el costado)
Paula- ¿Y Nan?
Zaira- Se encontró con su primo, se quedó con él.
Paula- ¿Segura?
Zaira- Sí amiga.
Paula- (Apoyé mi cabeza en el hombro de mi amiga) Se fue todo al re carajo. Lo encontré con droga de nuevo… (Dije casi sin voz por la angustia) Me gritó, me pegó, me trató para el orto, me dijo cosas horribles. ¿Y lo peor? Es que todavía no había hecho un carajo. (Dije desquitándome con bronca)
Zaira- Hey, tranquila. (Dijo y me abrazó)
Paula- Yo así no puedo más. No soporto más nada.

-

Al día siguiente me desperté y caí en la cuenta de las tremendas cagadas que me había mandado la noche anterior, y no sé si lo más grave fue volver a inhalar esa mierda, lo que más me duele de lo que hice fue como la traté a Paula, más conociéndola y sabiendo como es, era casi imposible que me perdone lo que le dije e hice.

Mensajes, en el celular, en Facebook, llamadas… Ninguna respuesta, ninguna.

'Miente, cambió toda mi vida de repente, Qué suerte, tus ojos me llevaron a la muerte. Y a rechazar toda mano amiga, desperdiciar todos los buenos tiempos, meterme en el cuerpo tu amor, meterme en el cuerpo tu amor. No bailes de mi ritmo, no temes de mi droga, no sigas esta moda te puede hacer muy mal. No se dan cuenta que no tienen pasado, presente ni porvenir. Miente, qué suerte, miente, qué suerte’

A los 17 un amigo, si es que se lo puede llamar así, me ofreció aquel polvo blanco, en una joda con amigos, sinceramente estaba algo pasado de alcohol, asique accedí rápidamente a inhalarlo. Ese fue el comienzo de todo…

Así me sentía cada vez que la inhalaba, feliz… Sentía que se acallaba todo el dolor y la angustia que convivían conmigo, el estado de excitación y euforia que me generaba me hacía olvidar de toda la mierda por un rato, pero de lo que no me daba cuenta era de que me estaba metiendo en una mierda mucho peor. Muchísimo peor.

Mi vida nunca había sido la mejor del mundo, es más, había sido todo lo contrario. ¿Mi vieja? No la había conocido. ¿Mi viejo? Mejor perderlo que encontrarlo, me criaron, como pudieron, mis hermanas… Todo en mi vida fue así, una mierda, la cual empeoró al meterme en la droga, pero, todo cambio cuando Paula apareció en mi vida, fue la primera persona capaz de hacerme sonreír, sonreír en serio, fue la primera persona en saber lo que me pasaba, en donde estaba, fue la que me ayudó y la que estuvo siempre ahí, al pie del cañón. Ella es la persona que más amo en este mundo, sé que es así, porque lo siento, pero también siento y sé que por mi culpa o por mí, pasó por cosas que no se merece, y entre ellas se encuentra la situación de mierda que le hice pasar anoche, la cual, dudo y demasiado que tenga vuelta atrás.

La única persona capaz de hacerme sentir felicidad y paz, de verdad, fue, es y será Paula… Pero hace una semana que no sé absolutamente nada sobre ella. Nada.

Es absolutamente imposible describir o transmitir lo que se siente en este infierno, y muchas veces es una lejana utopía el poder salir de allí, y yo en cierto punto lo había logrado, pero ¡No! ¡Volví! Volví a sentirme en lo más profundo del pozo sin ella, volví a inhalar esa mierda todos los días, y más de una vez por día. ¿Por qué? Porque era el único modo que tenía de olvidarme un poco de todo…

Llegué a volver a estar totalmente dado vuelta, estado en donde hice cosas que nunca hubiese querido hacer, uno de los principales efectos de la cocaína es el aumento de la excitación sexual, el resto pueden imaginárselo ustedes.

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